{"id":35,"date":"2026-05-11T12:44:53","date_gmt":"2026-05-11T10:44:53","guid":{"rendered":"http:\/\/mireilleangelo.es\/?page_id=35"},"modified":"2026-05-11T19:14:35","modified_gmt":"2026-05-11T17:14:35","slug":"relatos-cortos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/mireilleangelo.es\/?page_id=35","title":{"rendered":"Relatos cortos"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<div class=\"wp-block-group has-background is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"background-color:#eaf7f6\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:40px\"><em>O ella o yo<\/em><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"800\" src=\"http:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/O-ella-o-yo.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-83 size-full\" srcset=\"https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/O-ella-o-yo.png 800w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/O-ella-o-yo-300x300.png 300w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/O-ella-o-yo-150x150.png 150w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/O-ella-o-yo-768x768.png 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Lo que vamos a hacer hoy se llama convergencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La voz del Dr. Reyes suena apagada, como si fuera tan solo un eco lejano. Empuja la puerta y se da cuenta en seguida de que no hay nadie en la habitaci\u00f3n. Ella es la primera en llegar. Esa idea la llena de nerviosismo y tambi\u00e9n de una leve sensaci\u00f3n de resentimiento. Pero es culpa suya, ha sido demasiado puntual. Como siempre.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un temblor demasiado familiar se adue\u00f1a de su p\u00e1rpado izquierdo y siente como aprieta los dientes en un gesto involuntario. No quiere rechinar los dientes. Se enfada de inmediato consigo misma y busca con los ojos un lugar donde sentarse. Todo est\u00e1 cubierto de polvo a su alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pilar se hab\u00eda prometido a s\u00ed misma mantener una actitud de fr\u00eda indiferencia, pero la mera ausencia de la otra, en ese preciso instante, es suficiente para sacarla de quicio. Llegar\u00e1 tarde, por supuesto, \u00a1Querr\u00e1 hacer una aparici\u00f3n estelar! Hacer girar cabezas, y que todas las miradas de los presentes converjan hac\u00eda ella cuando cruce el umbral de la puerta. Lo peor es que lo conseguir\u00e1, porque siempre lo consigue.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pilar ya se imagina la admiraci\u00f3n que leer\u00e1 en los rostros de Pablo y Patricia. Sabe tambi\u00e9n que la peque\u00f1a Paula correr\u00e1 hacia ella con todo el entusiasmo de sus cinco a\u00f1itos, los brazos estirados hacia delante para ser aupada, pero que solo recibir\u00e1 en la coronilla dos palmaditas distra\u00eddas en vez del abrazo que reclama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEntonces yo empezar\u00e9 a encogerme para luego estirarme; a afinarme hasta obtener la consistencia de un hilillo; un hilillo que se convertir\u00e1 en vaho y acabar\u00e1 confundi\u00e9ndose con el humo que se escapar\u00e1 de la punta del cigarrillo de Paloma. Despu\u00e9s desaparecer\u00e9. Los dem\u00e1s se reir\u00e1n de m\u00ed, diciendo que he vuelto a esfumarme, a pesar de que seguir\u00e9 all\u00ed con ellos. Invisible a sus ojos, mero fantasma en los pliegues de la falda de mi n\u00e9mesis\u00bb<sub>, <\/sub>piensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 ha elegido el doctor aquel lugar? Hubiera preferido que se sentaran alrededor de la mesa de la cocina, o que sacaran sillas al porche. Al menos all\u00ed habr\u00eda podido respirar, porque aqu\u00ed dentro y a pesar de estar sola a\u00fan, siente que le falta el aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 convencida de que, despu\u00e9s de la llegada de los dem\u00e1s y sobre todo de la de Paloma, la atm\u00f3sfera se volver\u00e1 a\u00fan m\u00e1s enrarecida y que acabar\u00e1 sofocada, privada de ox\u00edgeno en aquel lugar exiguo donde ser\u00e1 dif\u00edcil caber los cinco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abEs importante encontrar un lugar neutro, que no tenga especial relevancia para ninguno de vosotros\u00bb. <\/em>Eso hab\u00eda dicho el Dr. Reyes. Este sitio no tiene nada de neutro para ella, pero no se atrevi\u00f3 a protestar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deber\u00eda haber dicho la verdad. Deber\u00eda haber puesto objeciones cuando el m\u00e9dico sugiri\u00f3 el desv\u00e1n, pero entonces habr\u00eda preguntado e incluso con \u00e9l, evitaba hablar de ciertas cosas de su pasado. A pesar de haber acudido por voluntad propia a su consulta, en busca de ayuda, se sent\u00eda reacia a abordar seg\u00fan qu\u00e9 temas con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, esperando sola en este sitio, le invaden los recuerdos de las largas horas pasadas aqu\u00ed encerrada. Golpeaba con sus peque\u00f1os pu\u00f1os la puerta de madera que su madre cerraba a cal y canto despu\u00e9s de empujarla dentro de la buhardilla. Se desga\u00f1itaba en la oscuridad durante horas, suplicando clemencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la llegada de Paloma, aquellos castigos se hicieron m\u00e1s llevaderos porque se hac\u00edan compa\u00f1\u00eda la una a la otra. Pero eso era antes, cuando a\u00fan se llevaban bien y no le importaba pagar el precio de las impertinencias y fechor\u00edas de su amiga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De repente le acomete la certeza de que fue ella quien le dijo al m\u00e9dico que aquel era el mejor lugar para celebrar el encuentro. Paloma sab\u00eda que Pilar ser\u00eda presa del p\u00e1nico aqu\u00ed dentro, que ser\u00eda m\u00e1s vulnerable, m\u00e1s maleable, incapaz de oponer mucha resistencia. Ese monstruo quer\u00eda deshacerse de ella, quer\u00eda echarla de su propia casa y que se fuera para no volver nunca m\u00e1s. Para conseguirlo, le hac\u00eda la vida imposible con peque\u00f1as maldades de todo tipo, maquinando y poniendo a los dem\u00e1s en su contra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos tiempos, m\u00e1s o menos desde el inicio de la terapia, las cosas hab\u00edan empeorado much\u00edsimo entre ellas. Se sent\u00eda cada vez m\u00e1s aplastada por la personalidad de Paloma, cada vez m\u00e1s irrelevante, destinada a dejar de existir, a desaparecer poco a poco en las sombras. Mientras tanto, la otra brillaba cada d\u00eda m\u00e1s, ensanch\u00e1ndose, atrayendo el afecto de los dem\u00e1s como si ella fuese un im\u00e1n y ellos alfileres esparcidos por el suelo. Con la promesa de ese amor en dientes de sierra, que sab\u00eda dispensar en peque\u00f1as dosis, les dejaba hambrientos, cada d\u00eda m\u00e1s necesitados de su atenci\u00f3n y de su protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, las dos hab\u00edan convivido en un semblante de armon\u00eda, si no queri\u00e9ndose, por lo menos ignor\u00e1ndose mutuamente, vagamente conscientes de que viv\u00edan vidas en paralelo, tolerando cada una la presencia de la otra. Pero con la llegada del Doctor Reyes, las cosas hab\u00edan cambiado. Paloma no soportaba no ser el centro de atenci\u00f3n y despreciaba a Pilar por haber buscado ayuda profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consideraba que ella era el cemento que los manten\u00eda a todos unidos, que no necesitaban a nadie para ayudarles a convivir en aquel lugar, pero el m\u00e9dico no le daba la raz\u00f3n y eso la enfurec\u00eda. Este le hab\u00eda dicho a Pilar que ten\u00eda que resistir, no dejarse anular por completo, le hab\u00eda hecho comprender que sus deseos, sus anhelos tambi\u00e9n eran relevantes y que deb\u00eda defenderse, defenderlos si quer\u00eda sobrevivir, o m\u00e1s bien empezar a vivir de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella lo hab\u00eda comprendido y hab\u00eda empezado a reclamar m\u00e1s protagonismo, a hacer las cosas a su manera, y eso Paloma no pod\u00eda aceptarlo. Hab\u00eda dejado claro que una de las dos deb\u00eda marcharse y que no iba a ser ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante el cariz que tomaba la situaci\u00f3n, el Doctor Reyes hab\u00eda sugerido aquel encuentro, explicando a Pilar que no se trataba de una conciliaci\u00f3n, ni de un arbitraje. Se trataba de reunir a los habitantes de la casa y de discutir entre todos la posibilidad de que se fueran a vivir a otra parte. Despu\u00e9s de todo, ella era la \u00fanica persona que pod\u00eda vivir all\u00ed de forma leg\u00edtima y si hab\u00eda decidido seguir acogiendo a aquellas personas despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de sus padres, tambi\u00e9n pod\u00eda pedirles que se fueran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l hab\u00eda insistido en que lo deseable a largo plazo era que ella fuera capaz de vivir sola, sin depender de otros, y sobre todo sin ser la vasalla de los deseos de Paloma, quien lleva la voz cantante desde hace a\u00f1os. Y si Pilar quiere, m\u00e1s que nada en el mundo, librarse de la presencia de la otra, le aterra la idea de perder a los otros tres. Desde aquel d\u00eda en el que les abri\u00f3 las puertas de su casa, ellos son su mundo, no tiene a nadie m\u00e1s. No puede imaginarse vivir sin el rastro de las risas infantiles que va dejando Paula cuando corretea por los pasillos de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De repente, la idea de esa vida solitaria, sin ellos, la llena de p\u00e1nico y nota como se le aceleran los latidos del coraz\u00f3n. Ya no puede respirar. Va a morir asfixiada aqu\u00ed dentro. Tiene que huir, salir de all\u00ed. Sabe que no van a venir. Deben de intuir lo que va a pasar y no quieren tener esa discusi\u00f3n. Y ahora ella tampoco quiere tenerla, porque va a perder, porque Paloma conseguir\u00e1 manipular a los dem\u00e1s, convencerlos de que, de las dos, ella, Pilar, es la que tiene que marcharse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se la representa diciendo en tono imperativo: \u00ab\u00a1O ella, o yo!\u00bb y sabe que la van a elegir a ella. Porque no da la talla, no sabe jugar a este juego y se encontrar\u00e1 sola, de patitas en la calle, sin nada ni nadie. El miedo hace que Pilar gire sobre s\u00ed misma como una peonza, buscando la salida, pero en aquella semi penumbra no encuentra el pomo de la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empieza a palpar con las palmas la pesada plancha de madera, pero nada, ha desaparecido. Entonces se pone a gritar, suplicando que la dejen salir de all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>\u2014<\/sub>\u00a1Pilar, Pilar! \u00a1Escucha mi voz! 5\u2026 4\u2026 3\u2026 2\u2026 1\u2026 Abre los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sentado en una butaca, frente a ella, el Doctor Reyes la observa con atenci\u00f3n, los ojos llenos de una compasi\u00f3n reconfortante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 ha pasado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 No han venido, he subido yo sola al desv\u00e1n y no han venido. Cre\u00eda que usted les hab\u00eda dicho que fueran. He estado esperando, pero me han vuelto los recuerdos y me ha entrado miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 recuerdos Pilar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 \u00bfQui\u00e9n le sugiri\u00f3 que hici\u00e9ramos la reuni\u00f3n all\u00ed arriba? Fue Paloma, \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 piensas que fue Paloma?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Porque sabe que me aterroriza ese lugar y que eso le da ventaja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 te da tanto miedo ese desv\u00e1n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No tiene ganas de contestar, tiene la garganta seca y el llanto se le ha atragantado en la tr\u00e1quea.&nbsp; \u2014Tengo sed. \u00bfPodr\u00eda darme un vaso de agua?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el m\u00e9dico sale de la consulta para ir a por el agua, Pilar se levanta y le da a toda prisa la vuelta al escritorio. Levanta la tapa de la carpeta donde sabe que est\u00e1 su expediente y lee en lo alto de la primera hoja, debajo de su nombre y apellidos, la palabra trastorno. Despu\u00e9s dos puntos y tres letras may\u00fasculas, TID, seguidas de un punto de interrogaci\u00f3n. Vuelve a toda prisa a la <em>chaise longue<\/em> donde estaba medio tumbada unos minutos antes, prometi\u00e9ndose a s\u00ed misma averiguar el significado de esas siglas en cuanto salga de la consulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al sentarse sus ojos se encuentran con el peque\u00f1o frigor\u00edfico que se encuentra apoyado contra la pared, detr\u00e1s del sill\u00f3n de cuero donde el doctor hab\u00eda estado sentado unos minutos antes, y recuerda que el d\u00eda de su primera consulta le hab\u00eda ofrecido una botellita de agua que hab\u00eda sacado de all\u00ed. A Pilar, se le hab\u00eda ocurrido que aquel psiquiatra deb\u00eda de ser muy bueno y tener muchos pacientes porque la neverita estaba llena hasta los topes de botellitas de agua apiladas las unas sobre las otras en n\u00edtidas filas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quince minutos m\u00e1s tarde, est\u00e1 de pie en la plataforma del and\u00e9n del metro, jadeando todav\u00eda, con una quemaz\u00f3n en el pecho cada vez que le entra una bocanada de aire a los pulmones, los ojos mirando al vac\u00edo, el rostro surcado de l\u00e1grimas que resbalan desde sus ojos en regueros sinuosos, a lo largo de las mejillas y le llegan hasta la barbilla. Cuando sali\u00f3 disparada de la consulta el doctor Reyes estaba a\u00fan al tel\u00e9fono y no consigui\u00f3 alcanzarla antes de que llegara a la puerta. A\u00fan le oye gritando su nombre a sus espaldas, suplicando para que parara, diciendo que quer\u00eda ayudarla, pero Pilar sab\u00eda que deb\u00eda seguir corriendo, alejarse de all\u00ed lo m\u00e1s r\u00e1pido que pudiera. Al llegar al and\u00e9n hab\u00eda sacado su m\u00f3vil y tecleado en el buscador de Google: trastorno TID. Ahora ten\u00eda la mente obnubilada por aquellas palabras que giraban en un vals furioso en el interior de su cabeza: TRASTORNO DE IDENTIDAD DISOCIATIVO.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De repente una corriente de aire c\u00e1lido le golpea el rostro anunciando la llegada del siguiente vag\u00f3n de metro. Mientras contempla la boca negra del t\u00fanel, al fondo del cual dos ojos amarillos van agrand\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s, a Pilar se le ocurre que, aunque no ha entendido del todo bien el art\u00edculo de la Wikipedia que acaba de leer, puede que haya encontrado una forma de librarse de la otra de una vez por todas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-background is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"background-color:#fff8e7\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:40px\"><em>La cueva <\/em><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"800\" src=\"https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/La-cueva-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-105 size-full\" srcset=\"https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/La-cueva-2.png 800w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/La-cueva-2-300x300.png 300w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/La-cueva-2-150x150.png 150w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/La-cueva-2-768x768.png 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 Bruno, Bruno \u00a1Espera! \u00a1No me dejes aqu\u00ed sola!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ignorando la voz que suplica a sus espaldas sigue corriendo con toda la fuerza de sus cortas piernas. Esquiva como puede las piedras y ra\u00edces que entorpecen su carrera y, a la vez, intenta apartar de su camino las ramas cargadas de hojas y las enredaderas que le ara\u00f1an el rostro y los brazos al pasar. <\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este lugar el bosque tropical es denso y est\u00e1 un poco desorientado, pero piensa que si sigue todo recto llegar\u00e1 a la playa. \u00a1Tiene que llegar a la playa! Desde all\u00ed ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil encontrar el sendero que le llevar\u00e1 de vuelta al pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 no le hab\u00eda hecho caso a su abuelo? \u00c9l le hab\u00eda prohibido acercarse a esa parte del litoral. Cuando volv\u00edan de pescar con la barca y pasaban delante de aquel pedazo de costa, siempre le se\u00f1alaba aquel lugar con su dedo deformado por la artrosis, y le hac\u00eda prometer que nunca se aventurar\u00eda por all\u00ed, luego le obligaba a persignarse tres veces imitando a las ranas de pila bautismal (as\u00ed le dec\u00eda el abuelo con sorna a las beatas de la iglesia cuando se cruzaban con ellas en la misa del domingo). Pero es bien sabido que basta con prohibirle algo a un ni\u00f1o para que el objeto de la prohibici\u00f3n se convierta en una obsesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche anterior Bruno hab\u00eda recibido el peque\u00f1o empuj\u00f3n que necesitaba para desafiar los dict\u00e1menes de su abuelo. El grillo, guardi\u00e1n de las tradiciones ancestrales, hab\u00eda venido al pueblo para convocar la asamblea de la memoria. Su abuelo le hab\u00eda explicado que las historias que contaba el anciano no eran meros cuentos. Eran testimonios de \u00e9pocas remotas, transmitidos oralmente desde la noche de los tiempos de grillo a grillo, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Aquellas historias hab\u00edan viajado con ellos en la cala de los barcos negreros que hab\u00edan trasladado a aquellos hombres, mujeres y ni\u00f1os, robados de su tierra de origen por los esclavistas blancos, a esta tierra de sufrimiento perenne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquellas historias les hab\u00edan ayudado a sobrevivir al horror de la traves\u00eda, a la mordedura de los hierros que les tallaban las carnes y al insoportable olor, mezcla de v\u00f3mito, sudor, sangre y muerte que emanaba al principio de sus cuerpos, y al final del barco entero. Aquel olor que, dec\u00edan, anunciaba la llegada de los cargamentos de aquellos que los colonos tildaban de infrahumanos, cuando los barcos estaban a\u00fan a millas de distancia de las costas de la isla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Bruno le encantaban las noches de cuento y todo el ritual que acompa\u00f1aba el momento en el que el grillo empezaba a pedir la atenci\u00f3n de los asistentes a aquella especie de misa pagana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Y\u00e9 Crick!\u00bb gritaba el anciano, de pie en medio del semic\u00edrculo que formaba su publico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Y\u00e9 Crack!\u00bb contestaban todos al un\u00edsono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfDuerme el patio?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00ab\u00a1No el patio no duerme!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con estas palabras, confirmaban que todos estaban dispuestos a recordar y compartir el dolor de sus antepasados, su sufrimiento en los momentos del rapto, la dureza de los trabajos en las plantaciones, la mordedura de los latigazos o la crueldad de los castigos impuestos a los cimarrones, aquellos negros valientes que se atrev\u00edan a intentar escapar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la noche anterior el grillo hab\u00eda evocado otras historias: hab\u00eda hablado de aquellos a los que no se pueden nombrar y que hab\u00edan venido con ellos desde la tierra del origen, disimulados entre los esclavos, en el fondo de los barcos, porque pod\u00edan cambiar de forma a voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda hablado de los <em>soucougnan<\/em>, aquellos vampiros que pueden tomar la apariencia de una bola de fuego o de una corneja negra; de los <em>dorlis<\/em> con sus ojos de un rojo incandescente que brillaban en medio de un rostro m\u00e1s oscuro que la noche; de las diablesas, hermosas mujeres con pies de cabra que seducen a los hombres y los arrastran al fondo del bosque; de los <em>mofwas\u00e9<\/em> que toman la forma de perros, pero, sobre todo, hab\u00eda explicado c\u00f3mo todos ellos buscaban cuerpos humanos para apropiarse de sus almas y convertir a sus due\u00f1os en zombis. Tambi\u00e9n hab\u00eda descrito los lugares donde aquellos seres gustaban de esconderse: las cuevas, la parte de atr\u00e1s de las cascadas, las casas abandonadas donde hab\u00eda tenido lugar una tragedia, y tantos otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde, de camino a casa, y con todos los pelos de su peque\u00f1o cuerpo erizados, su abuelo le hab\u00eda dicho: \u00ab\u00bfEntiendes ahora por qu\u00e9 no debes ir nunca a la cueva del final de la playa?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al despertar al d\u00eda siguiente, Bruno decret\u00f3 que era muy mayor para creer en esas historias de ancianos y que no les ten\u00eda miedo a sus viejas supersticiones. Decidi\u00f3 acercarse al lugar y explorar los alrededores de la cueva. Tom\u00f3 el sendero que llevaba a la costa, desatendiendo los latidos acelerados de su coraz\u00f3n de ni\u00f1o de diez a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando lleg\u00f3 a la playa, all\u00ed estaba ella, sentada sobre una roca, con un peque\u00f1o cabrito en sus brazos y mirando hacia el mar. Bruno no hab\u00eda visto nunca a aquella ni\u00f1a por el pueblo y pens\u00f3 en un primer momento que era una ni\u00f1a blanca, por el color de su piel y el color anaranjado de su pelo, pero luego se dio cuenta que su pelo trenzado era tan rugoso como el suyo. Se qued\u00f3 dudando un rato en la orilla del bosque si acercarse o no a hablar con ella, pero la curiosidad le pudo cuando el peque\u00f1o animal empez\u00f3 a revolverse y la ni\u00f1a le deposit\u00f3 sobre la arena de la playa. El cabrito se qued\u00f3 inm\u00f3vil, mirando a su due\u00f1a, inestable a\u00fan sobre sus tiernas patas. \u00a1Era tan bonito, con su pelo todo blanco como el algod\u00f3n y sus pezu\u00f1itas de un negro azabache!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfC\u00f3mo se llama?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ni\u00f1a volvi\u00f3 el rostro hacia \u00e9l y Bruno se qued\u00f3 hechizado al instante por el color inusual de sus pupilas que parec\u00edan casi transparentes. Ella le observ\u00f3 unos minutos, como calibr\u00e1ndolo antes de contestar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 A\u00fan no tiene nombre, acaba de nacer. T\u00fa, \u00bfqui\u00e9n eres?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 Bruno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY qu\u00e9 haces aqu\u00ed, Bruno? \u00bfNo sabes que los ni\u00f1os no deben venir aqu\u00ed solos? \u2014 dijo esto \u00faltimo con una mueca de mofa que le lleg\u00f3 derecho a su orgullo de macho juvenil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY t\u00fa? \u00bfAcaso no eres una ni\u00f1a?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella no contest\u00f3, se levant\u00f3, cogi\u00f3 al peque\u00f1o animal en brazos y ech\u00f3 a andar hacia el extremo prohibido de la playa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Espera! \u00bfA d\u00f3nde vas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dio la vuelta y le mir\u00f3 de nuevo con aquellos ojos medidores, como si intentara evaluar su valent\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Voy a ver la cueva. Mi padre dice que es muy bonita y que hay una peque\u00f1a cascada y un \u00e1rbol enorme en la entrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pues, mi abuelo dice que no hay que ir all\u00ed, es peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Ya, ya! Por los brujos y los esp\u00edritus y no se sabe qu\u00e9 m\u00e1s. \u00bfTu crees en estas cosas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras hablaban ella segu\u00eda avanzando con zancadas r\u00e1pidas, un poco por delante de \u00e9l, y a Bruno le costaba mantener el ritmo. Llegaron casi en seguida al extremo de la playa y se adentraron entre los arbustos. En pocos metros alcanzaron la boca de la cueva y, efectivamente, el lugar era bonito. Hab\u00eda una peque\u00f1a catarata de agua que cubr\u00eda parte de la angosta abertura, y un \u00e1rbol de ceiba inmenso cuyas nudosas ra\u00edces se introduc\u00edan en esta. La ni\u00f1a entr\u00f3 sin la menor vacilaci\u00f3n en el agujero, y \u00e9l, no queriendo ser menos, la sigui\u00f3 a la saga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El interior era muy oscuro y sus ojos tardaron un poco en acostumbrarse a la penumbra, pero empez\u00f3 a discernir las paredes. Estaban cubiertas de liquen, mezclado con moho negro, y en el centro de la cueva hab\u00eda una roca gruesa con diversos objetos posados encima. Intrigado, Bruno se acerc\u00f3 a la piedra y se le erizaron los pelos de la cabeza al distinguir las patas de gallo atadas con rugosas cuerdas, los huesecitos de animales y sobre todo el cuenco de madera lleno de un l\u00edquido oscuro y viscoso. El grillo hab\u00eda descrito aquel lugar: era el lar de un <em>kenbwas\u00e8,<\/em> un brujo de magia negra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dio la vuelta buscando a la ni\u00f1a para advertirla y lo que vio al levantar la vista le hel\u00f3 la sangre de las venas. Detr\u00e1s de la ni\u00f1a cuyo vestido amarillo destacaba sobre el fondo oscuro y quien le observaba con aire de burla, a cerca de un metro por encima de su hombre izquierdo, dos ojos rojos le observaban fijamente. Bruno lanz\u00f3 un grito de terror y ech\u00f3 a correr. Sali\u00f3 disparado de la cueva y sigui\u00f3 avanzando, repiti\u00e9ndose a s\u00ed mismo que ten\u00eda que volver a la playa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando distingui\u00f3 por fin el azul del mar y la arena negra y fina, empez\u00f3 a aminorar la marcha y a respirar un poco m\u00e1s libremente. Pero el alivio le dur\u00f3 poco: all\u00ed, sobre la misma roca donde la hab\u00eda visto por primera vez, con el cabrito blanco en los brazos, el vestido amarillo ondeando con la brisa y mirando hacia el mar, estaba sentada la ni\u00f1a, esper\u00e1ndole para llevarle de vuelta a la cueva.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-background is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"background-color:#ffe8e0\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:40px\"><em>Escapar<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Un homenaje<\/em> <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"800\" src=\"https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Escapar-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-106 size-full\" srcset=\"https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Escapar-2.png 800w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Escapar-2-300x300.png 300w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Escapar-2-150x150.png 150w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Escapar-2-768x768.png 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Estuve a punto de volverme loco!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo el d\u00eda metido en aquella casa, en aquella cama, sin ver nada m\u00e1s que aquellas horribles paredes cubiertas de papel pintado desvencijado, encerrado entre los cuatro muros de aquella habitaci\u00f3n. Ten\u00eda que salir de all\u00ed a toda costa y solo hab\u00eda una forma de conseguirlo.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l era presa f\u00e1cil. Un ansioso cuyo nerviosismo le manten\u00eda siempre en precario equilibrio entre la cordura y la enajenaci\u00f3n. Hacer que basculara en la paranoia y que hiciera lo que hab\u00eda que hacer para liberarme no fue complicado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bastaba con ver la fijeza con la que clavaba la vista en el ojo de cristal del viejo para darse cuenta de que aquella mirada muerta le estaba desquiciando cada vez m\u00e1s. El resto fue juego de ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pelear con aquel viejo cuerpo rebelde para orientar la cabeza de forma que cierto reflejo de luz diera un aspecto a\u00fan m\u00e1s vidrioso al ojo. Procurar mantener la vista fija en su rostro cada vez que hablaba con \u00e9l y observar c\u00f3mo la locura iba ganando terreno en aquella mente al borde del abismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reconozco que la \u00faltima semana se me hizo interminable. Ten\u00eda ganas de gritar cuando observaba sus tejemanejes y la lentitud exasperante con la que empujaba la hoja de la puerta para asegurarse de que el anciano estaba dormido. \u00bfA qu\u00e9 esperaba para poner fin de una vez a mi agon\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ten\u00eda ganas de zarandearle, de chillarle que pasara de una vez a la acci\u00f3n, pero d\u00eda tras d\u00eda se contentaba con abrir la puerta y, solo metiendo la cabeza, miraba dentro del cuarto sin luz. Invariablemente, yo notaba el calor de un \u00fanico rayo de luz que ca\u00eda sobre el p\u00e1rpado del ojo ciego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final eso me dio una idea y el octavo d\u00eda consegu\u00ed abrir el p\u00e1rpado, y \u00a1vaya si funcion\u00f3! Se abalanz\u00f3 como un loco y en un abrir y cerrar de ojos, v\u00e1lgame la iron\u00eda, todo hab\u00eda acabado. El viejo se despert\u00f3, pero en un periquete estaba muerto y descuartizado y yo hab\u00eda cambiado de hu\u00e9sped. Un juego de ni\u00f1os os digo.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<div class=\"wp-block-group has-background is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\" style=\"background-color:#f2ecf2\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:40px\"><em>El discurso del novio<\/em><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/El-discurso-del-novio.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-109 size-full\" srcset=\"https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/El-discurso-del-novio.jpeg 1024w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/El-discurso-del-novio-300x300.jpeg 300w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/El-discurso-del-novio-150x150.jpeg 150w, https:\/\/mireilleangelo.es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/El-discurso-del-novio-768x768.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<div class=\"wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Les voy a contar el triste cuento de una noche de verano, ocurrido no hace tanto tiempo, y se lo juro: no fue un sue\u00f1o. As\u00ed que les pido paciencia y que me escuchen por solo un ratito, intentar\u00e9 ser breve.<\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue en una de esas noches del mes de julio en Nueva York, cuando el aire alcanza temperaturas absurdas y hace que tu cuerpo entero se vuelva tan pegajoso como el de una babosa. Como hago a menudo despu\u00e9s de un largo d\u00eda de trabajo, me quit\u00e9 la bata y, ya en ropa de calle, fui al caf\u00e9 de la azotea donde me gusta disfrutar de una cerveza antes de volver a mi min\u00fasculo piso en Chelsea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que era tan tarde, el lugar estaba pr\u00e1cticamente desierto, y al principio pens\u00e9 que, aparte del camarero, no hab\u00eda otra alma por all\u00ed. Entonces las vi: cuatro voluptuosas mujeres tomando margaritas, sentadas en el banco de una mesa, al borde de la terraza. Me dirig\u00ed al bar y ped\u00ed mi cerveza sin apartar la mirada de la esquina donde estaban, barajando una y otra vez en mi mente la remota posibilidad de triunfar esa noche. Despu\u00e9s de todo, no era tan improbable: era el \u00fanico var\u00f3n en millas a la redonda, el cielo nocturno estaba lleno de brillantes estrellas y ellas parec\u00edan estar ya un pel\u00edn achispadas. Pero antes de que me decidiera a lanzarme, la chica de la esquina izquierda en la imagen se acerc\u00f3 a m\u00ed y pregunt\u00f3: <em>\u00ab\u00bfTe importar\u00eda sacarnos una foto?<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claro que no me importaba, contest\u00e9 y all\u00e1 que fui. Saqu\u00e9 al menos quince fotograf\u00edas desde<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">todos los \u00e1ngulos, hasta que por fin la que llevaba unas preciosas flores en el pelo me pregunt\u00f3 si quer\u00eda tomarme algo con ellas. Me sent\u00e9 en un peque\u00f1o taburete, que parec\u00eda estar puesto all\u00ed justo para m\u00ed, y empec\u00e9 a charlar con ellas. Se me olvid\u00f3 deciros: aunque no sab\u00eda sus nombres, ya conoc\u00eda a cada una de aquellas mujeres de antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso sab\u00eda que la primera chica, a la derecha de la foto, ten\u00eda una gata llamada Momo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">que dec\u00eda, le devolv\u00eda el tiempo; aquella sentada a su lado ten\u00eda una gatita con grandes ojos verdes y lustroso pelaje negro que se llamaba Cleo y le contestaba a uno con clamorosos miaus cuando se sent\u00eda feliz o amenazada; la tercera mujer ten\u00eda un enorme minino tuerto llamado Mimi, que era muy pendejo y siempre intentaba escapar; la \u00faltima, llam\u00f3 al suyo Az\u00facar porque le encantaba ir a bailar salsa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que sab\u00eda exactamente de qu\u00e9 hablar con ellas y el asunto marchaba m\u00e1s que bien<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">hasta que la rubia me pregunt\u00f3 de sopet\u00f3n: <em>\u00abBueno, \u00bfa cu\u00e1l de nosotras vas a invitar a tu casa esta noche para tomar la pen\u00faltima?<\/em>\u00bb. Huelga decir que se me cay\u00f3 la mand\u00edbula hasta la altura del ombligo. Estaba intentando dar con una r\u00e9plica ingeniosa<em>, <\/em>cuando se levant\u00f3 y empez\u00f3 a mover las caderas como si no tuviera un solo hueso en el cuerpo, al son de una m\u00fasica cubana, salida de no se sabe d\u00f3nde. Vino danzando sensualmente hacia m\u00ed y se sent\u00f3 sobre mis rodillas. Puso su brazo alrededor de mi hombro y me susurr\u00f3 al o\u00eddo: \u00ab<em>Si me eliges a m\u00ed, voy a hacerte bailar un mambo que te har\u00e1 perder el sentido\u00bb. <\/em>Despu\u00e9s volvi\u00f3 a sentarse junto a sus amigas y se qued\u00f3 mir\u00e1ndome con una sonrisa maliciosa suspendida en los labios<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segu\u00eda intentando articular palabra cuando la chica con el vestido blanco mejicano vino hacia m\u00ed. Esta no se sent\u00f3 en mis rodillas, pero me cogi\u00f3 de la barbilla, hundi\u00f3 sus oscuros ojos marrones en los m\u00edos y murmur\u00f3 con una voz ronca, pero al mismo tiempo tan suave como el terciopelo: \u00ab<em>Si t\u00fa quieres, te llevar\u00e9 a lugares de lo m\u00e1s ex\u00f3tico sin que tengamos siquiera que salir de tu cama\u00bb. <\/em>Despu\u00e9s se mordi\u00f3 el labio inferior y all\u00ed me dej\u00f3 colgando y so\u00f1ando despierto en playas de imposible arena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no hab\u00edan terminado a\u00fan conmigo: la tercera chica se levant\u00f3 y vino a su vez hacia mi. Debo admitir que, aunque mi vida dependiera de ello, soy incapaz de deciros de qu\u00e9 color eran sus ojos porque los m\u00edos se quedaron atascados a veinte cent\u00edmetros por debajo de su rostro. Sin embargo, no pareci\u00f3 molestarse demasiado por mi falta de delicadeza. M\u00e1s bien puso sus perfectos y generosos pechos a escasos cent\u00edmetros de mi nariz. Despu\u00e9s se inclin\u00f3 hacia delante, acerc\u00f3 sus labios a mi o\u00eddo derecho y maull\u00f3 suavemente. \u00a1Os lo juro, lo hizo! Y luego Pas\u00f3 a mi espalda y me ronrone\u00f3 en el otro o\u00eddo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Huelga decir que en este punto mi cerebro estaba evidentemente fuera de servicio. Toda la sangre de mi cuerpo estaba viajando a la velocidad de la luz hacia otra parte de mi anatom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era el turno de la \u00faltima chica, y por un instante pens\u00e9 que, con ese rostro tan dulce, tal vez me concediera algo de tiempo para recuperarme un poco, pero por mi vida, \u00a1cu\u00e1n equivocado estaba! Ni siquiera s\u00e9 si deber\u00eda repetir lo que me dijo (Mam\u00e1, Pap\u00e1 y todos los ni\u00f1os menores de 16, taparos las orejas). Mordi\u00f3 el l\u00f3bulo de mi ya calentada oreja derecha y susurr\u00f3: <em>\u00abVoy a mordisquearte las orejas mientras te monto como si fueras una bicicleta, hasta drenar todo el l\u00edquido de ese apretado cuerpecito tuyo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Os acord\u00e1is de que os dije al principio que aquel era un triste cuento. Pues ahora viene, como comprender\u00e1n mis colegas, la parte que le dan a uno ganas de romper a llorar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de esa \u00faltima declaraci\u00f3n, me qued\u00e9 con la cabeza dando vueltas y fui incapaz de pronunciar una sola palabra. No es que busque excusas, pero recordad que mi cerebro estaba falto de riego, as\u00ed que all\u00ed me qued\u00e9 farfullando<em> \u00abBueno\u2026 Hum\u2026 Yo\u2026 Vosotras\u2026\u00bb. S<\/em>egu\u00ed as\u00ed durante un buen rato, hasta que m\u00e1s o menos se apiadaron de m\u00ed. Entonces la madre de Momo me pregunt\u00f3: \u00ab\u00bf<em>C\u00f3mo es posible que, teniendo un hombre a una mujer maravillosa delante de sus narices, sea tan sumamente incapaz de tomar una decisi\u00f3n?\u00bb.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segu\u00eda peleando con mi cerebro para contestar algo, aunque fuera cualquier cosa, cuando se levantaron a la vez para irse, como si fueran una sola mujer. Cuando pas\u00f3 junto a m\u00ed, la que se parec\u00eda a la Venus de Botticelli me dio la estacada final con una sonrisa diab\u00f3lica: \u00ab<em>Sabes: antes podr\u00edas haber contestado \u00aba las cuatro\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me qued\u00e9 all\u00ed sentado durante largo rato, en parte porque la decencia me imped\u00eda levantarme y en parte porque segu\u00eda intentando dilucidar lo que me acababa de ocurrir, pero sinti\u00e9ndome agradecido de que nadie hubiera asistido a mi descalabro. Pero de nuevo, estaba equivocado porque escuch\u00e9 decir a una dulce voz a mis espaldas: <em>\u00abBueno, \u00a1eso fue bastante penoso de ver!\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gir\u00e9 en redondo y mis ojos toparon con una mujer sentada en un taburete alto de la barra que me miraba con conmiseraci\u00f3n: Sally, compa\u00f1era de trabajo y veterinaria como yo de una vecina cl\u00ednica para gatos, con la que hac\u00eda seis meses que llevaba li\u00e1ndome de vez en cuando, aunque le hab\u00eda dejado claro que el oc\u00e9ano estaba lleno de peces y que yo no estaba listo para dejar de echar mis redes por all\u00ed. Se levant\u00f3 del taburete, vino hacia la mesa y recuper\u00f3 el tel\u00e9fono con el que yo hab\u00eda tomado la dichosa foto unos minutos antes. Luego me dio unos golpecitos en el hombro y se fue.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 os estoy contando esa humillante historia? Pues porque el d\u00eda que le ped\u00ed matrimonio, Sally me hizo prometer que aquel ser\u00eda mi discurso en el banquete de nuestra boda.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>O ella o yo \u2014Lo que vamos a hacer hoy se llama convergencia. La voz del Dr. Reyes suena apagada, como si fuera tan solo un eco lejano. Empuja la puerta y se da cuenta en seguida de que no hay nadie en la habitaci\u00f3n. Ella es la primera en llegar. 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